Entrevista a Bert Hellinger

Entrevista a Bert Hellinger realizada por Maria Martha Arredondo (Mayé),Elizabeth Corredor (Liz),  Jordi Amenós y Juan José Lopera el lunes 5 de Marzo del 2007 en Bellaterra, Barcelona, luego de finalizar el seminario de “Constelaciones desde el Espíritu”.

Transcrita por Jordi Amenos

 

Mayé: La primera pregunta es sobre la curiosidad, cuando la curiosidad es buena y cuando la curiosidad hace daño. ¿Correcto?

Bert: Gracias a la curiosidad, descubrimos el mundo. Detrás de la curiosidad hay reconocimientos importantes. Siempre que nosotros queremos expandirnos, nos volvemos curiosos, queremos saber algo nuevo. Por ejemplo en los niños es algo muy importante; los niños están haciendo todo tipo de preguntas al mismo tiempo.

Algo distinto es cuando yo traspaso los limites del otro. En el momento donde yo pregunto más de la cuenta, entonces, lastimo su esfera íntima. Y entonces adquiero un poder sobre el otro con mi curiosidad. Y eso es inhumano. Esta contra el amor.

 El respeto por el otro implica que yo soy capaz de respetar sus límites. Y que soy capaz de quedarme en mi mismo.

Si una persona me cuenta algo. Entonces yo puedo escuchar.   Pero inclusive muchas veces ni siquiera hago esto. Porque en el momento que una persona me cuenta cosas suyas también está entrando en mi esfera. También me utiliza de alguna manera. Y en ese momento… yo me cierro. No escucho.

 Y por ejemplo cuando algún cliente me cuenta algo. Yo ni siquiera estoy escuchando lo que me cuenta. Esa es la diferencia. Uno puede darse cuenta a través de lo que siente. Cuando la curiosidad se pone al servicio de la vida y el desarrollo. Porque entonces habrá un conocimiento mayor. Y cuando esta fuera de su medida. Y ese es un punto donde yo pongo mucha importancia en las constelaciones familiares.

Les voy a dar un ejemplo:

Cuando un hombre empieza a decirle a su mujer: ¿Y cómo fueron tus relaciones anteriores? Destruye el amor. Y cuando la mujer le cuenta de sus relaciones anteriores al marido. También eso destruye el amor. Existen cosas que deben permanecer privadas.

Y hay situaciones entre padres e hijos. Donde la madre quiere saber todo de sus hijos. : Ella jamás va a lograr saberlo. Y entonces el niño empieza a mentir. Y con toda la razón. Él se protege es su esfera íntima. Aquí lo importante es el respeto a lo íntimo a lo privado. Y lo privado, si lo tomamos con exactitud. Es algo divino. Tiene algo que ver conmigo y el espíritu. Con el movimiento que hay dentro de mí, entre mi mismo y mi espíritu. Y eso lo protejo mucho también. Y en ese caso las mentiras también son validas. Son indispensables. Son una medida de protección.

Por ejemplo, en las relaciones de pareja cuando uno le dice al otro, tú me tienes que decir todo. Es pretender imponer el poder personal sobre el otro. Cuando la pareja respeta esa esfera privada entre el uno y el otro. Entonces a veces uno le cuenta al otro lo uno normalmente no contaría. Algo muy personal. Pero eso es un regalo que uno le hace al otro. Cuando alguien le dice algo así al otro… Pero el otro no puede hacer preguntas al respecto. Se queda justo con lo que se le dijo.

En principio solo os he dicho algo con respecto al amor. Una de las reglas del amor, de las leyes del amor.

Mayé: ¿Esta necesidad del ser humano, de hablar de nosotros mismos con la otra persona en lugar de mirarla, es una búsqueda de la madre?

Bert: Cuando alguien habla constantemente sobre sí mismo. Lo que está haciendo es huyendo constantemente de sí mismo. Quien se encuentra centrado… Esta consigo mismo. Y esta persona generalmente dice poco. Las personas que hablan mucho, muchas veces vienen de situaciones donde se han sentido muy abandonadas.

Y generalmente, lo que están pidiendo es “por favor, mírame”. Por favor, escúchame.  Por favor, ámame. Y al mismo tiempo abruman a la otra persona consigo mismos.  Se queda solo. Esa es la consecuencia. Porque los otros no tienen ganas de oírlo. Se vuelve excesivo. O sea que eso es algo que hay que tener en cuenta. ¿Pero que le decimos a alguien que habla constantemente así?

¿Cómo comienza una conversación?  Con el silencio. Y después con la escucha. Con la escucha mutua. Y entonces en esa conversación se da un intercambio. Y eso lo que trae es que el uno cuenta sobre una experiencia Una experiencia que le ha traído algo a él. Y entonces le permite al otro ser parte de esa experiencia. Y por eso el otro no contesta inmediatamente, él otro entra primero en esa experiencia. La deja actuar dentro de sí. : Y lo compara con las experiencias que él tiene. Algo que puede añadir. Y le contesta al otro, o se lo deja sentir. Hace que ponga algo en movimiento dentro de él. Y entonces le contesta. Eso es un diálogo. Al final del cual las dos personas se han enriquecido.

Ellas están hablando de sí mismas, pero de una manera centrada. Y están hablando de tal manera que él otro hace una experiencia a través de ese diálogo. Eso es un intercambio hermoso.

Puesto que él que llega simplemente a abrumar al otro con lo que dice,  no está escuchando nada. No puede escuchar. Entonces él termina aislado. Justamente lo que él quisiera, es lo que él pierde.

Mayé: ¿Esta conversación que él compartió es parte de la entrega de la intimidad?

Bert: De alguna manera, cada uno pasa un poquito más allá de su propio límite, pero no se mete en el otro. Ellos se encuentran en un espacio en medio en el cual compartimos. Porque existe un límite doble. Uno es el límite de la piel, allí nadie puede penetrar. Eso seria gravísimo. Y luego existe un lugar en medio, un lugar de relación. Y las relaciones se dan en ese espacio, en ese lugar de en medio

Y ese lugar de en medio también tiene sus límites, no puede entrar cualquiera, pero es un espacio medio común. Como por ejemplo en una familia hay un espacio para la relación de la familia y no puede entrar el que quiera.

Y lo mismo pasa en  una relación de pareja. Pero uno puede ampliar el espacio. Uno puede permitirle a alguien que comparta ese espacio, y entonces el espacio se amplia. 

 Por ejemplo, en un matrimonio: Llegan la familia del marido y la familia de la mujer a ese espacio común. Y entonces ese espació se amplia.

Y a nivel del espíritu: uno va más allá de ese espacio. Pero no en las relaciones personales. Ahí eso se queda limitado. En el respeto hacia otros, otras culturas por ejemplo, entonces eso amplia. Pero sin que uno entre en la relación puesto que cada persona a ese nivel es igual. Pero esto no puede delimitarse con exactitud. Mas, uno siente donde esta el limite.

Jordi: En este taller usted ha invitado a que la gente pueda vibrar con el espíritu. Seria correcta la expresión “rendirse” al espíritu.

Bert: El procedimiento es otro. El movimiento comienza en el espíritu, no comienza en mí. ¿Eso va como en la dirección de la curiosidad, como el querer saber: que quiere el espíritu?

Nosotros estamos a merced del espíritu, el movimiento comienza en el espíritu. Y nosotros respondemos a él.  Y eso es entrega, ir con su movimiento. Pero eso no es algo que uno pueda querer, uno no puede usar al espíritu. Uno simplemente esta a su merced,

Pero existen por ejemplo si, comportamientos particulares que lo llevan a ese estado, y uno de ellos es saberse distanciar. De tanta cosa que hay fuera, uno toma la distancia correcta. Y entonces espera. Esa es la preparación. Y después de un tiempo,  él nos toma.

Pero existe otra preparación para que eso suceda. Es por qué los movimientos del espíritu son movimientos en los cuales nos integramos al mismo espíritu. De todo tal como es y entonces uno puede empezar a vibrar con esa unidad, con esa unión. Y eso es algo que uno puede practicar con algo que uno rechaza; por ejemplo: Uno conscientemente puede abrir su corazón hacia ello. Y entonces uno entra en esa vibración y aparentemente parece como si nosotros hiciéramos algo. Así lo sentimos, nos decimos: “Bueno, ahora voy a hacer algo”. Eso desde la sensación tiene algo que ver con el libre albedrio, pero de eso no hay…  Inclusive el libre albedrio es un regalo. Pero después de un tiempo nos damos cuenta como el espíritu nos arropa.

Por ejemplo cuando alguien se enamora…Entonces él está atrapado, es un movimiento del espíritu pero no como lo imaginamos. Puesto que enamorarse no es solo el gusano colgado del anzuelo y entonces lo único que está haciendo es atrayéndonos hacia nuestro destino y lo que va a salir de ahí no tenemos ni idea que es.

Pero uno lo siente, cuando menos uno lo piensa, se lo llevó, como los peces. Como en cualquier otra situación; ahora tengo que hacer esto, y el tiempo es exactamente el correcto. En ese momento también estamos siendo llevados por el espíritu. Por que cuando lo sigo voy hacer una experiencia.

La pregunta es: ¿Voy más allá de lo que debería? Puesto que solamente te lleva hasta determinado punto. Y hay algunos que quisieran traspasar ese punto. Y eso no funciona. Uno se queda justo en el movimiento, y solamente hasta donde uno debe.

¿Y qué pasa cuando uno no respeta ese límite? Entonces uno sufre, Y el dolor y el sufrimiento también son un movimiento del espíritu. El espíritu se encarga de domarnos. Y para la próxima ya lo tendremos claro.

Pero muchas veces solo lo tendremos claro después de cien veces

Mayé ¿Con la enfermedad?

Bert: Al respecto hay algo que pensar. Hay una tendencia muy común. Watzlawick lo describe mucho en sus libros. Uno ha intentado hacer algo y fracasa en el intento, y normalmente uno haría algo distinto… Y eso sería sensato.

Pero hay muchos que vuelven y lo intentan…Como quien dice “a la segunda lo logro aunque a la primera no me funciono”. Y hay otros que lo hacen cien veces, no aprenden.

Y entonces María Sophie y yo estamos muy atentos a las señales más pequeñas: Por ejemplo, nosotros invitamos a alguien algún taller. Y aparece alguna pequeña irritación.  Por ejemplo, una carta no llega. Inmediatamente lo abandonamos. No volvemos a hacer ningún intento. Eso significa, tomárselo en serio. No damos opción a que se repita. Y eso siempre funciona. Y con ese comportamiento nos ahorramos mucho tiempo. Y también muchas decepciones.

Jordi: ¿Por tanto, podríamos decir que lo que no viene fluido mejor olvidarlo?

Bert: Exactamente…. Lo vimos también en el curso, había gente que quería venir a cualquier precio. Y entonces expresaron un pensamiento. Y yo te dije: estos no van a llegar. Inmediatamente, dieron una señal.

O cuando yo hago alguna solicitud en alguna parte. Y yo no recibo una respuesta en los siguientes catorce días. Ya sé que la respuesta es no. Yo ya no espero más. Hago inmediatamente lo próximo.

Esos son signos, los retrasos son un signo. De que por ahí no es. Esas son señales del espíritu. Cuando uno se las toma en serio entonces va fluyendo con el espíritu. Entonces a eso le llamamos una vida sencilla

Jordi: Siempre es sutil el espíritu?

Siempre es suave, siempre es fácil. Siempre que hay algo que no sea fácil ya no está en el movimiento del espíritu. El amor del espíritu es muy sutil. Ahí no hay intensidad, muy suave... Y la felicidad es también muy liviana, muy sutil.

Mayé: Tú lo has dicho en otra ocasión “Que los sentimientos verdaderos son sutiles” Lo has informado como una clave para reconocer cuando son los sentimientos reales.

Bert: No, no siempre es así. Por ejemplo, el duelo. Es un sentimiento muy duro. También la ira. Y existe también ira justa. O la agresión.

Existen distintos niveles de los sentimientos. Yo los diferencio:

Y el primero es el sentimiento inmediato ante una situación: Eso es un sentimiento primario. Por ejemplo cuando alguien me ataca yo me vuelvo agresivo. Cuando tengo una pérdida de un ser amado me pongo triste. Entonces uno está siendo atrapado por ese sentimiento. Y esos sentimientos me permiten hacerme cargo de una situación. Y esos sentimientos tienen una característica especial. Son cortos. Están al servicio de la acción. Y cuando llegan a su meta, se acaban.

Por ejemplo, el duelo profundo. Cuando alguien suelta ese duelo. Entonces es corto. Y la persona está otra vez libre.

El amor entre un hombre y una mujer también es un sentimiento primario. Ellos son atraídos el uno por el otro. Y eso está al servicio de una meta muy importante. Y cuando ya se han encontrado. Ya se suelta. Los une profundamente. Y esa intensidad se va aplacando. Pero entonces llegan otras cosas importantes.

Esos son los sentimientos primarios. Y luego vienen todos los sentimientos intensos que son todos falsos. Esos sentimientos no tienen justificación. Esos sentimientos tienen la función de que alguien haga algo por ti que tú no tienes planes de hacer. Por ejemplo, los reclamos.

Ese tipo de sentimientos los puede uno reconocer inmediatamente. Cuando alguien entra en ese tipo de sentimiento, inmediatamente cierra los ojos. Por ejemplo, los clientes que llegan e inmediatamente cierran los ojos y se ponen a llorar. A mí no me impresionan. Yo sé que es un juego. Yo puedo verlo de una manera muy sencilla. Yo les digo: “por favor, mírame”, ¿de qué color son mis ojos? Y en el momento en que me miran el sentimiento cambia inmediatamente.

Y entonces aparece un movimiento totalmente distinto. Los que son tan abrumadores.  Aquellos  que dicen: tú tienes que ayudarme inmediatamente. Cuando alguien está en esos sentimientos secundarios. Y de esta manera quiere influir sobre otros. Se está ocultando detrás de ese “otro sentimiento”. Y es la agresión. Cuando yo paro en seco un sentimiento de estos. Se pone inmediatamente agresivo conmigo.  Y por eso uno no puede tener compasión con ellos. Y uno sabe que él es peligroso. Tiene uno que ir con cuidado.

Cuando uno sabe que alguien está atrapado en los sentimientos secundarios, uno debe protegerse porque esa persona se vuelve peligrosa. Uno le dice: “Perdón, tengo que ir con urgencia al baño”, uno tiene que buscar algún medio para interrumpirlo. De estos te das cuenta, por ejemplo, también en el teléfono. Uno le dice ¡“Disculpe! Llame en una hora que tengo alguien en la puerta”. Uno inmediatamente debe interrumpirlo, y para ello las mentiras también son permitidas. Es un medio para protegerse.

Pero la pregunta iba con respecto a los sentimientos sutiles. ¿Que son los sentimientos sutiles? Son los sentimientos del espíritu. Y no tiene emociones, yo los llamo “meta. Sentimientos”. Están ordenados por encima. Y son puramente energía activa. Por ejemplo, un cirujano es agresivo. Pero no es sus sentimientos. Él tiene que ser agresivo, porque si no puede operar a nadie. Pero lo está haciendo desde una esfera espiritual. Entonces tiene fuerza para hacer lo que le corresponde. Y al mismo tiempo lo está haciendo desde el amor.

Y por ejemplo, en las constelaciones familiares, hacemos lo mismo. Cuando representamos partiendo de un movimiento del espíritu siento la diferencia, no hay una sensación interna mía. Es del espíritu. No hay compasión. Y cuando uno a alguien lo quiere engañar… Yo no entro uno en la misma reacción. Uno no entra en sentimientos secundarios. Uno si siente emociones, pero no siente emociones secundarias. Sino que siente las sensaciones primarias del cliente.

Quiero decir algo al respecto. Desde el psicoanálisis conocemos el sentimiento de transferencia y el de contratransferencia. Con frecuencia, cuando alguien se coloca a mi lado. Yo me siento de pronto agresivo. Yo siento rabia en mí. Y eso es la contratransferencia. En ese sentimiento, yo siento lo que él siente. Si yo me quedo en la contratransferencia. Él me lleva a su terreno. Yo lo utilizo en otras cosas.

Por ejemplo, alguien me escribe una carta muy agresiva: “Yo quiero que usted me devuelva el dinero, usted ha trabajado mal...” o cosas por el estilo. Esa es su transferencia. Si yo caigo en su terreno, me pierdo a mi mismo. Y él me lleva a su terreno. Ese es el ejercicio, entonces lo que yo hago es que me pongo en la esfera del espíritu. Y entonces tengo un sentimiento suave. Entonces en ese momento, simplemente me retiro.

Una vez conteste una carta. Y todo lo que contesté fue “gracias”…Me puse inmediatamente, al otro nivel.  Así yo estoy libre. ¿Que va a pasar con él? Él va a entrar en una contratransferencia, pero una contratransferencia muy distinta. Y es el sentimiento más liviano. Y entonces existe la felicidad que es liviano. La alegría que es liviano. El amor que es liviano. Todo eso queda a nivel del espíritu.  Ahí, en el espíritu, los sentimientos son sutiles.

Jordi: ¿Cuando usted habla de “conectarse”  y de poder vibrar con el espíritu, podríamos decir que es una “actitud” de la persona o una “aptitud”?

Bert: Ni lo uno ni lo otro… Es un regalo. Pero después de un tiempo eso se vuelve fácil y entonces se convierte en un poder, en un ser capaz. Entonces en algún momento se convierte en un “saber hacerlo”; yo a veces les demuestro mi saber hacer. Y en la manera de que yo rápidamente me doy cuenta de lo que hay. Pero eso es un regalo… pero yo ya sé como entrar en esa frecuencia, y como permanecer en ella.

Liz: Como facilitadora de constelaciones, mi experiencia es que uno crece en ello a medida que uno hace mas y mas constelaciones. A medida que vas haciendo constelaciones, entras en un espacio que cada vez es más conocido y entonces cuando menos piensas, tú ya conoces la puerta. Ni siquiera tienes que preguntar donde está por que la puerta está abierta.

Mayé:  Bert lo dice, el fenómeno es el maestro.

Bert: Eso quiere decir: uno hace una experiencia. Y cuanta más experiencia tiene uno en un área mas la domina. Y eso es algo muy importante también con respecto a los movimientos del espíritu. Es una experiencia. Y cuanta más experiencia uno tiene, mas sabe hacerlo. Y una experiencia es algo que uno no puede perder.

Quien ha aprendido a vibrar, lo puede hacer siempre. Y en esta área también,  quien tiene suficiente experiencia es algo que no puede perder.

Mayé: Es muy importante de hablarlo en estos términos. Porque la gente piensa que él es un hombre extraordinario. Lo que él dice “yo soy un hombre con experiencias extraordinarias, pero soy un hombre normal” Y esa es la diferencia.

Un regalo que tú das siempre. Es que tú transmites tus conocimientos de lo que sabes hacer a través de la repetición. Y tu campo es tan grande que transmites mucha más información. Y lo más grande es lo que tú transmites a través de tu propio campo. Cuando yo me siento frente a ti, se abre una puerta a una universidad cósmica. Y ahí mucha más información de la que yo puedo percibir con mi mente y con mi cuerpo. Mi alma se rebosa.

Bert: Por eso es algo que no se puede aprender. Pero en el hecho de que uno participa experimenta. Uno aprende experiencias. Pero uno no aprende teoría. Y es la experiencia lo que nos hace avanzar. Porque una experiencia no puede ser repetida.

Cuando tú haces una experiencia en constelaciones familiares. En este trabajo. Nunca puedes repetir algo de lo que ha pasado ahí. Sin embargo ya tienes una experiencia. Y con esa experiencia que ya has alcanzado podrás hacer algo nuevo. Ninguna repetición.

Cuando alguien escribe las recetas, quiere repetir algo. Entonces se pierde la experiencia. Cuanto más experimentamos… mejor. Y por eso quise hacer el curso de cuatro días. Para que la gente realmente tuviera la oportunidad de experimentar.

 Y la próxima vez también serán cuatro días. Esa es la manera de enseñar. Y entonces cada quien ha logrado llegar a la propia experiencia. Nadie puede tener mi experiencia. Tiene su propia experiencia. Y es esa experiencia es la que lleva a algo.

Por eso no podemos seguir un programa exacto. No se construye como si fuera un ladrillo encima del otro. Todo está al mismo tiempo ahí. Pero sin embargo cada vez es distinto.

Mayé: yo quiero compartirle algo personal, en relación con él. Es una declaración. Cuando en Sevilla, Marie Sophie dijo que eras un profeta. Yo sufrí porque mi imagen fue “lo van a crucificar”.

Bert: ¡Claro! ¡Eso es lo que le pasa a los profetas!

Mayé: Y ayer por la mañana, antes de llegar al curso. Yo me dije: Le doy la razón a María Sophie. Eres un profeta. Porque tienes la fuerza, la valentía y el arrojo, de decir lo que dentro de cuarenta años va a ser lo más común.

Bert: De pronto. La cosa es de esta manera: Un profeta ha recibido una revelación. Y entonces, para ello tiene una vocación. Y todos los profetas se han puesto en contra. No conmigo, con alguien más.

Por que las consecuencias se sienten. En mi caso lo que pasa, es que tengo una comprensión. Y esa comprensión, me fue regalada. Yo la voy a escribir. Y la voy a decir. Y  no  se  a lo que esto va a conllevar. No sé qué significa. En ese momento no sabía lo que significaba.

Cuando escribo mis últimos libros. No logro pensar una sola frase. Yo estoy sentado en la mesa, así tranquilamente por la noche… Con Marie Sophie. Y a veces tenemos amigos también. Y de pronto algo me tira desde el centro.

 Y entonces me quedo centrado. Y entonces la gente se da cuenta de que estoy centrado.  Y todos se retiran. Yo cojo un pedazo de papel y escribo un texto de una vez.  Y muchas veces, no entiendo lo que he escrito. Muchas veces es demasiado grande para yo poderlo entender. Y esos son generalmente los textos que mueven algo.  A veces después de mucho tiempo.

 (A Juan (Juan es cantante y cantó durante el taller) Como la canción que tu cantaste anoche. Que la escribiste con dieciséis años. Exactamente te paso lo mismo.  Todos los grandes artistas tienen esa inspiración. Y eso no pertenece al ser humano. En ese sentido se trata de algo profético. Porque viene de otro lugar. Pasa a través de mí.

Llega a otros. Y yo estoy otra vez solo. Yo no estoy metido en ello. En ese sentido se puede entender esa expresión.

Liz: Yo le agradezco a Maye que haya tenido la valentía de abrir este tema. Porque ese comentario de María Sophie de que tú eras un profeta genero muchísima controversia en el público. Muchas personas, me llamaron. ¡Y me dijeron:  ¿Que está pasando ahora? ¿Están construyendo una nueva Iglesia? Tenían mucho miedo.

Bert: Yo eso lo entiendo con claridad. Los que reaccionan de esta manera, piensan que se pueden colocar a mi lado. Y ellos no pueden… ellos no pueden.

Ellos tienen que acumular el mismo tipo de experiencias. Que tengan el mismo tipo de efectos. Y como ellos no las tienen.

Para poder reconocer lo que me pasa a mí, primero tienen que incluir en sí mismos lo que yo he descubierto.

Yo estoy muy contento de que el “libro de pensamientos divinos” haya aparecido. Y también el de “Pensamientos en el camino”.

Porque ahí se puede ver lo que viene en el futuro si  lo tomamos en serio. Y él que lo lee tiene que tomárselo en serio. Porque ya no podrá ir en contra. Esa es la situación.  No puedo actuar como haciéndome aquel al que no le han regalado esto. No puedo ponerme a discutir con estas personas.

A partir de qué base puedo discutir con una persona de estas. Hemos seguido avanzando. Marie Sophie ha decidido hacerse cargo de este tema. Y es muy claro que mis percepciones son una ciencia en sí mismas. Y por eso la llamamos la ciencia de Hellinger. Es una ciencia básica para todas las relaciones humanas.

Son comprensiones profundas del orden de las relaciones humanas. Y comprensiones de los desordenes de las relaciones humanas. Y eso es en todas las áreas. A partir de estas propuestas todas las relaciones humanas pueden ser vistas desde otro ángulo. Nos muestran cuando entran en desorden y como se puede restablecer el orden.

Y eso es una filosofía básica. Es la filosofía más básica para una ciencia. Y eso significa que todas las otras dependen de eso. Y una filosofía básica está al servicio de la vida.

Son comprensiones al servicio de la vida. Y son comprensiones que amplían nuestra experiencia. Y esa ciencia de Hellinger. Muestra la interdependencia de todo. Y destruye muchas cosas.

Y esto entonces pone muchas cosas de la psicoterapia en tela de juicio. La gente está perdiendo su seguridad. La medicina pierde su seguridad. La psiquiatría pierde su seguridad. La cultura de empresa pierde su seguridad. Las organizaciones se han de transformar del todo. Y la política también está muy influenciada por esto. Y también estamos hablando de la manera en que se tratan unos pueblos a otros.

Todo se pondría de cabeza, y al mismo tiempo nos une. Pero todos los que quieren separaciones, los que quieren ponerse por encima de los otros, naturalmente se van a oponer a esto. Y de pronto les toca reconocer que son pequeños.

Ellos están siendo atrapados por algo distinto. Por un movimiento del espíritu. Y esa es la diferencia. Y las resistencias me dan exactamente igual. Yo veo un panorama muy bueno. Ya nos estamos dando cuenta- En este curso.

En este curso había mucha gente nueva y muchos de los viejos no vinieron. Ellos se extinguirán. Por que se quedan fuera. Nosotros hicimos esta conferencia tan grande en Reitenwinckel. Y de cuatrocientos consteladores de mi antigua escuela. Máximo fueron diez. Todas eran personas nuevas. Es la nueva generación. Las nuevas generaciones siempre tienen futuro.

Mayé: Es que tus enseñanzas van más allá de tu teoría.  Pero mucho, porque con tu propia vida confrontas  la buena consciencia que hay en tu teoría y nos impulsas a ir más allá. Un paso más delante de tu teoría. Tu vida.

Bert: En el último tiempo estoy en otra área muy distinta. En un espacio universal. Muchos quieren seguirlo viendo como un área limitada a la psicoterapia. No lo es.


Y todos mis libros nuevos son libros filosóficos. Y nadie los quiere leer (risas)

Y estoy muy contento de que ahora se publiquen algunos. Joan Garriga está publicando algunos. Y esto se está preparando. Y yo se que todos estos cambios se van a ir dando poco a poco. Y sobre todo no sabemos cómo va a ser el cambio. Porque yo no puedo mirar a esto como si fuera algo mío. Yo simplemente lo llamo  Ciencia Hellinger. Para  mostrar lo especial que hay en ello. Pero en realidad lo importante son los pensamientos, las comprensiones.


Y en este curso que yo di, todo era nuevo. Y así voy a continuar.  Y lo que había antes ya ni lo presento, porque ya no tiene sentido ahora. Aunque sin embargo sigan siendo actuales. Pero los movimientos actuales van en otra dirección y así continuaremos.

¿Alguna pregunta más?

Jordi: la última y ya esta.  Me alegra sabe de que cuando escribo mis cuentos, él escribe de forma similar, igual que él (Juan) compone canciones.

Bert: Una buena historia es un regalo que uno recibe.

Jordi: este fin de semana para mí ha sido un fin de semana lleno de buenas causalidades. Un buen guión, quizás, escrito por el espíritu. Yo me he preguntado “por que tenía que venir a esta entrevista” y ahora entendí porque. … Nada más, aprenderé a estar en silencio. Y la pregunta, me la quedaré…

Bert: Como debemos actuar con un curso como estos... olvidamos todo. Y entonces uno se hace rico.

web by Red Sphere